Tips para la llegada de un hermano

Quizá porque soy la segunda de dos hermanas, con 6 años de distancia, algo me hacía pensar que la llegada de un nuevo miembro a la familia no iba a ser fácil. Y llegó el día, y mi primero llegó con su sonrisa y alegría que le caracteriza, aparentemente contento, en una normalidad supuesta por todos, y según lo esperable cercano y afectuoso. Con curiosidad se acercó, lo cogió, lo besó,… hizo todo lo que se esperaba de él y en un momento del encuentro se dirigió a mí y me dijo, mamá estoy triste. Yo, recién parida, sin dormir, con un cóctel hormonal propio del puerperio, cogí aire y no recuerdo ni que le dije, pero sus palabras no se me olvidarán. Ahora, un año después, sé que fue positivo que lo expresara, además fue un aviso que nos hizo, como padres, ponernos en marcha para afrontar esta nueva situación, maravillosa y difícil a partes iguales.

La llegada de un hermano requiere reordenar los roles y lugares de cada miembro de la familia. Esto quiere decir que el hermano mayor vive una situación complicada, donde ve peligrar su lugar de hijo único, y ciertamente peligra, éste ha cambiado para siempre. Ahora son dos y los papás necesitamos herramientas para acompañar al mayor en esta situación. Me alarma cuando algunos padres niegan que sus hijos tengan o hayan tenido celos. Los celos existen, no hay que temerlos, son el síntoma de una situación de reajuste que se está viviendo, todos los miembros de la familia se tienen que recolocar y muy posiblemente se vivirán cambios en la conducta del hijo mayor más o menos sutiles. Hay niños que tienen cambios muy evidentes en su conducta y afloran miedos, inseguridades, agresividad… Otros en el afán de tener el mismo trato que el pequeño tendrán regresiones (pedirán pecho, volverán al pañal,…) Y en aquellas familias donde los celos sean más reprimidos quizá el hermano mayor trate de reprimir todo su malestar volcándose en el cuidado (que no le corresponde) del recién nacido. Todo esto es difícil de gestionar pero mundano, tremendamente mundano.

En disciplina positiva se trabaja con la premisa de primero conexión luego corrección (en este post no voy a entrar a valorar las connotaciones más o menos negativas del término corrección). Me voy a centrar en la conexión. Quien ha sido responsable de la educación y crianza de un niño entiende que la conexión facilita la tarea. Pues es esta conexión la que el hermano mayor ve terriblemente amenazada. Desde esta reflexión, ahora todos entendemos los sentimientos, pensamientos y acciones no muy positivas hacia el recién llegado ¿verdad? Alguien se está interponiendo entre yo y mis papás y no lo puedo permitir. Es ahí donde los papás debemos poner nuestros esfuerzos, en garantizar esa conexión y que el mayor (y obviamente el pequeño) sientan que están conectados con sus padres. ¿Cómo? Los siguientes aspectos te darán algunas respuestas:

#Empatizar. Piensa por un momento que ves peligrar tu relación con la persona que más quieres, ¿Ahora lo entiendes?

#Verbalizar (lo positivo y lo negativo).

#Evitar buscar la igualdad en las relaciones. Cada hijo tiene unas necesidades y una relación diferente con el resto de miembros de la familia, que nada tiene que ver con el amor, con lo que se le quiere. Negar la diferencia crea confusión. Es positivo que cada hijo sienta esta individualidad y así pueda huir de la búsqueda de igualdad, que además es imposible y crea rivalidad y celos.

#No tratar de compensar con lo material.

#Culpabilizar empeora la situación generando más sentimientos negativos.

#Huir de las comparaciones, del tú eres mayor o del tú eres pequeño.

#Buscar momentos de exclusividad padre/madre e hijo.

#Ser el modelo. La agresividad aleja, desconecta y favorece la rabia y la agresividad. Tu propia agresividad no te permite acompañar.

#Autocuidado, el cuidarte para cuidar es imprescindible para que estés en la mejor situación para gestionar la situación.

Y si pongo esto en práctica ¿evitaremos los celos? No, y no es necesario. Pero estos recursos os permitirán transitar la situación con otra seguridad y con otro sentimiento, y lo que es más importante, os facilitaran acompañar a vuestros hijos desde otro lugar.



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