Tips para salir al bosque en familia

Cuando llegamos a casa después del nacimiento de nuestro primero, teníamos muchas ganas de cueva, de ser tres, de nada más, de no hacer, de estar… Así pasamos el final del otoño y el invierno, y con la llegada de la primavera empezamos a necesitar naturaleza y hicimos nuestras primeras salidas al bosque los tres.

El pequeño, llegó en plena ola de calor, no se podía estar en casa y fuera había que buscar lugares fresquitos. Así que con diez días y dos cesáreas (esa es otra historia) lo pusimos en el fular y nos fuimos al bosque a caminar un poco, a refrescarnos en el rio (sobre todo el mayor y el papi) y a escuchar el agua caer en los saltos de agua. Y hasta hoy.

Así que en casa son frecuentes nuestros momentos de escaparnos a conectar con la naturaleza, solos los cuatro o con amigos, pero es increíble ver como allí estamos más alegres, serenos y relajados, y los peques también, al fin y al cabo es nuestro medio, a pesar de lo desconectados que estamos, en general, de la naturaleza hoy en día. Aunque siempre repetimos, en ocasiones no se cumplen del todo nuestras expectativas. En algún momento me olvido que hay que dejar de lado las expectativas (ya me lo digo yo sola). Mientras tanto, tenemos algunos recursos que nos permiten acercar nuestros ritmos de adulto a los ritmos de los peques. Os dejo algunos tips por si queréis probarlos.

#Siempre nos acompaña nuestra mochila portabebés. El pequeño es un experto gateador, trepador… pero aún no se ha lanzado a la aventura de caminar. Eso hace que la mayor parte de la ruta, paseo,… lo llevemos en la mochila. En este sentido, es importante que hagamos grandes paradas para que pueda moverse con libertad. Para el mayor la Boba 4G (seguramente la compra que más hemos amortizado de todo lo que compramos con el primero) ya se nos queda algo justa, pero he de reconocer que, en algún momento, a veces por cansancio o sueño, otras por contención emocional, se la ofrecemos, y le permite volver a la calma.

#Siempre llevamos algunos snacks (frutos secos, batidos de fruta y/o verdura, dátiles, fruta cortada…). Con dos, uno ya sabe que el sueño y el hambre son enemigos de la calma. Especialmente el mayor demanda algo de comer entre horas, y como lo que llevamos es saludable, pues barra libre.

#Lupas y linternas son los grandes aliados para dar respuesta al deseo explorador de nuestros toddlers: mirar en detalle hojas, flores e insectos, alumbrar debajo de un tronco… inexplicable la magia. Hay que vivirlo.

#Rotuladores para materiales son útiles para cuando los ritmos de los peques son diferentes o cuando el cansancio físico ya asoma y hay que cambiar el ritmo: pintar palos, dibujar sobre piedras… Bonitos recuerdos.

#Un ovillo de lana. Sin más. Os animo a probarlo. Imaginación al poder. Recordad llevar algo para cortar si la lana no se puede cortar con la mano.

#Gomas y cuerdas ocupan poco y también son muy versátiles. Volver a los juegos de nuestra infancia gusta a grandes y pequeños.

#Una prensa flores, comprada o DIY, es un imprescindible especialmente en primavera. La nuestra es la de Jugar i Jugar. También se pueden coger las flores y prensarlas en casa si no queréis cargar con ella.

#Libros sobre naturaleza. En casa los libros son sagrados, y me cuesta un poquito sacarlos a pasear por el miedo a que se deterioren, pero en ocasiones lo he hecho y son un complemento perfecto en las paradas y también en los trayectos en coche. No hemos sabido hacer niños de esos que se suben al coche y se duermen. Lo admito.

Estas son nuestras ideas, os invito a compartir las vuestras. Gracias por estar al otro lado.



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